En Cantabria, los inviernos son húmedos, fríos y largos. Y aunque lo notamos en la piel o los huesos, muchas veces olvidamos cómo afecta el clima a nuestra musculatura. Las contracturas provocadas o agravadas por el frío son muy frecuentes, especialmente en cuello, espalda y trapecios.
Pero, ¿por qué ocurre? ¿Y qué podemos hacer para evitarlo o tratarlo si ya ha aparecido?

¿Cómo influye el frío en tus músculos?
- El frío provoca vasoconstricción, reduciendo el flujo sanguíneo en músculos y tejidos
- Tendemos a encogernos posturalmente, lo que genera tensión mantenida
- Disminuye la actividad física espontánea, lo que reduce la elasticidad
- Puede haber respuesta refleja de contracción muscular frente al estímulo térmico
Todo esto genera un terreno perfecto para las contracturas y molestias cervicales o dorsales, incluso sin que haya un sobreesfuerzo evidente.
¿Qué hacemos en consulta si vienes con este tipo de dolor?
En nuestra consulta en Mompía aplicamos tratamientos eficaces y adaptados a cada caso:
- Terapia manual profunda para deshacer la contractura
- Calor local y diatermia para relajar la musculatura
- Movilizaciones suaves para devolver el rango de movimiento
- Punción seca si hay puntos gatillo activos
- Consejos para prevenir que vuelva a aparecer
Consejos para evitar contracturas por frío en invierno
- Usa ropa térmica si eres propenso/a a estas molestias
- Calienta la zona con una ducha antes de salir si hace mucho frío
- Realiza estiramientos diarios, sobre todo de cuello y espalda
- Muévete con regularidad, aunque sea en casa
No normalices el dolor muscular en invierno
Las contracturas por frío no son “normales”, aunque sí habituales. Si te ocurre todos los inviernos, quizá es momento de prevenir en lugar de solo tratar. En nuestra consulta de fisioterapia en Mompía te ayudamos a pasar el invierno sin dolor.


